Hacía varios meses que no salíamos de las entrañas de este enorme monstruo metropolitano. Todos los fines de semana hay siempre una fiesta, un evento, un concierto, que no nos deja salir de la ciudad. Al final, las semanas pasan y nos olvidamos de descansar en el campo.

Para alcanzar el campo, hay que contar 5 horas de bus mínimo ! Eligimos Tandil, al sur-este de la capital. Podeis echar un ojo al mapa, hace exactamenete un año que estamos en América del Sur !

Sacamos las telarañas de la carpa para instalarnos en el camping, a las afueras de la ciudad. Buena caminata todo el dia del Sábado, y acabamos con algunas compras para descubrir las especialidades de la region (quesos, salamis, ...) y evidamente para comprar un buen trozo de carne para la parilla y beber un buen vino tinto.

No tardamos mucho en rediscubrir la fuerza de la Naturaleza. Una tormenta de varias horas, piedra, truenos, y lluvias torrenciales vienen a animar en medio de la noche ! El día siguiente, podíamos ver el río que cruzo las tiendas ! Al final es exactamente lo que buscabamos cuando salimos de la ciudad, encontrarnos con los elementos... mision cumplida

No fuimos a ver el atracción principal de la ciudad : una piedra movediza, que se cayo en 1912, pero que hoy reencontro su sitio...